Trump promete reconstruir infraestructura petrolera de Venezuela con inversión de EEUU
Hasta el momento, la gestión de los recursos petroleros está encomendada a Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) y sus filiales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció hoy que las compañías petroleras estadounidenses van a invertir “miles de millones de dólares” para reparar la infraestructura de ese sector en Venezuela, que se encuentra “en muy mal estado”.
“Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente dañada y comiencen a generar ganancias para el país”, informó Trump al explicar los detalles del operativo militar que este sábado concluyó con la detención en Caracas del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Te recomendamos este videoVenezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, concentradas principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde predominan crudos extrapesados que requieren diluyentes y tecnología específica para su producción.
Según el Boletín Estadístico Anual de la OPEP, en 2024 las reservas probadas de Venezuela se estimaron en 303,22 miles de millones de barriles (MMB), mientras que en 2020 eran 303,56 MMB.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) indica que Venezuela representa aproximadamente el 17 % de las reservas petroleras probadas del mundo, pese a que su producción actual es solo una fracción de esa magnitud.
Hasta el momento, la gestión de los recursos petroleros está encomendada a Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) y sus filiales.
PDVSA es una empresa estatal creada en 1975 y adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo.
Desde la aprobación de la Constitución de 1999 y la Ley Orgánica de Hidrocarburos (2001), PDVSA ejerce el control directo de los recursos energéticos del país y opera tanto en conjunto con multinacionales como en proyectos propios.
Debido a deficiencias estructurales, falta de inversión e impacto de las sanciones de Estados Unidos, la producción petrolera venezolana disminuyó drásticamente desde principios de la década de 2010.
Aunque Venezuela fue en su momento uno de los mayores productores del mundo, con capacidades que superaron los tres millones de barriles diarios, la producción real cayó a mínimos históricos durante la década siguiente.
En 2024, la producción promedio de crudo fue de aproximadamente 921.000 barriles por día (bpd), un aumento frente a 2023, pero aún muy por debajo de sus capacidades potenciales.
En 2025, según datos de la OPEP, la producción petrolera de Venezuela se mantuvo alrededor o ligeramente por encima del millón de bpd en varios meses, incluyendo cifras superiores a 1,05 millones bpd durante el primer semestre y hasta 1,1 millones bpd en algunos meses posteriores.
Esta producción sigue siendo muy inferior a los niveles históricos del país, cuando Venezuela llegó a producir más de 2,8–3 millones bpd a comienzos del siglo XXI.
Por estas razones, y pese a sus reservas, Venezuela no figura entre los diez principales productores de petróleo del mundo, y países como Estados Unidos, Arabia Saudita y Rusia han capitalizado gran parte de la cuota de mercado que dejó el país latinoamericano debido a su caída productiva.
En este contexto, los principales destinos del petróleo venezolano han sido compradores asiáticos, principalmente empresas y petroleras de China e India, con variaciones según contratos comerciales y condiciones del mercado. EFE