Profeco destapa el engaño: estos “atunes” no son atún y se venden en México en 2026
La Profeco detecta etiquetas engañosas y alto uso de soya en atún en lata. Conoce cuáles marcas reprobaron y cómo elegir el mejor.
Para millones de familias mexicanas, el atún en lata es un básico infaltable en la despensa: fácil de preparar, económico y fuente de proteína. Pero no todo lo que se vende como atún realmente lo es, ni toda la información en la etiqueta es confiable. En 2026, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) encendió las alertas sobre este alimento tras publicar un nuevo Estudio de Calidad que no solo analiza la composición de distintos productos, sino que también señala qué marcas no cumplen con las normas oficiales y pueden inducir al error al consumidor.
El análisis es especialmente relevante porque, después de más de cinco años sin una evaluación profunda, Profeco decidió volver a poner bajo lupa uno de los productos más consumidos del país.
¿Qué evaluó Profeco en el estudio?
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Profeco analizó 52 marcas de atún enlatado disponibles en el mercado mexicano, siguiendo los criterios de la Norma Oficial Mexicana NOM‑235‑SE‑2020. Esta norma establece, entre otras cosas, que los productos etiquetados como “atún” deben informar con transparencia su composición —incluyendo si contienen soya, aceite u otros aditivos— para no confundir al consumidor.
Lo que encontró el estudio fue una mezcla de avances y deficiencias: algunas marcas corrigieron fallas de evaluaciones anteriores, pero otras siguen incurriendo en prácticas que afectan la confianza de quien compra.
El problema principal: no todo lo que parece atún lo es
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio de Profeco es que, en varios casos, el contenido real de atún es menor del que sugiere la etiqueta. En algunos productos, parte de la masa se sustituye por soya u otros rellenos, y estas prácticas no siempre se declaran de forma clara o veraz.
Aunque el uso de soya no es ilegal —siempre que se informe correctamente—, el problema aparece cuando las etiquetas minimizan su presencia o confunden al consumidor, haciendo que el producto parezca más nutritivo o valioso de lo que en realidad es.
Marcas reprobadas: qué alertó la Profeco
Atún Bodega Aurrerá (agua con aceite)
Una de las marcas más señaladas en el estudio fue Atún Bodega Aurrerá en su presentación de agua con aceite. Aunque la etiqueta indica que contiene solo 14% de soya, los análisis de laboratorio encontraron entre 21% y 22%, una diferencia considerable que Profeco considera una falta grave de veracidad.
Además, esta marca mostró fallas en el etiquetado, al incluir de forma simultánea la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente, lo que puede confundir al comprador. Todo esto, acompañado de un precio accesible de alrededor de 31 pesos, demuestra que barato no siempre equivale a transparente o confiable.
Fresh Label: barato, pero con fallas
Otra marca que reprobó fue Fresh Label, conocida por su precio bajo —aproximadamente 11 pesos por lata—. Profeco detectó que la masa drenada real no coincide con lo declarado en la etiqueta, que aseguraba 100 gramos. En análisis de laboratorio, el contenido osciló entre 92.3 y 95.9 gramos, lo que representa un incumplimiento de la norma.
Aunque esta marca no contiene soya en la masa drenada (lo cual puede parecer positivo), presentó otras fallas relevantes:
- Aparenta cumplir con la NOM‑235, pero no cuenta con la autorización que respalde ese sello.
- No incluye el aviso obligatorio por exceso de sodio, información clave para consumidores con necesidades dietéticas específicas.
- Muestra ambos tipos de fecha (caducidad y consumo preferente), lo que puede llevar a errores al decidir si el producto aún es apto para consumo.
¿Qué significa este estudio para los consumidores?
El análisis de Profeco deja una enseñanza clara: no todos los productos vendidos como atún cumplen con las normas de información y etiquetado. Aunque legalmente se puede utilizar soya como ingrediente, ocultarla o declararla incorrectamente sí constituye una práctica engañosa.
Saber esto te permite:
- Elegir marcas con etiquetado claro y veraz;
- Evitar pagar más por un producto que no ofrece lo que promete;
- Hacer decisiones informadas sobre tu alimentación y la de tu familia.
Para las marcas, el mensaje también es contundente: el cumplimiento de la norma no es opcional. Las omisiones y las inconsistencias quedan ahora evidenciadas ante cualquier consumidor que revise el estudio oficial.
Claves para comprar mejor atún en lata
Si quieres hacer una compra más inteligente:
- Verifica que la etiqueta indique claramente el porcentaje real de atún y de cualquier ingrediente adicional como soya.
- Revisa que solo haya una fecha clara, ya sea de caducidad o de consumo preferente, no ambas.
- Considera que un precio muy bajo puede esconder menores porcentajes de producto real o etiquetado poco claro.
En un mercado donde el atún es sinónimo de nutrición y practicidad, la información es tan importante como la calidad del producto.